En sus marcas, listos…¡fuera!

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No se preocupen. No vengo a hacer una apología de salir a correr, ni tampoco vengo a convencer a nadie para que se inscriba en alguna de las carreras locas que a mí me gustan. ¡Ni mas faltaba!. Pero si a alguien le interesa, perfecto. En una ocasión una amiga me dijo que soy muy competitiva. Me enojé, lo confieso. Pero ella tenía razón. Sí lo he sido y tal vez aun lo soy. Pero ahora, cuando compito, cuando me comparo en algún aspecto con otra persona, lo hago con más humildad aunque todavía me falta. Es decir, me gusta obtener buenos resultados en lo que hago, pero si alguien es mejor que yo, no me siento mal (bueno, a veces un poquito envidiosa, soy humana ¿no?), pero lo más importante, me miro a mí misma, no para «darme palo», sino para valorar mis logros y ver en qué puedo mejorar. No ha sido fácil llegar a este punto.

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¿Por qué hablar de la competencia en un blog dirigido a personas mayores de cincuenta? Ojalá también lo leyeran los que están por debajo de esta edad. Nunca es demasiado temprano para andar livianos por la vida. Quisiera contestar a esta pregunta, con algunas preguntas (eres libre para contestarlas, esto no es un test):

  • Cuando te encuentras con personas de tu misma generación ¿tiendes a pensar que se ven más viejos que tu?
  • Si, al contrario, te encuentras con alguien que se ve mucho más joven ¿tiendes a deducir que seguro se hizo alguna «mejora» con el cirujano plástico?
  • ¿Conoces a alguien que realiza actividades «fuera de su edad» y juzgas su comportamiento como inmaduro o quizás opinas que está intentando negar el paso del tiempo y que debería envejecer con dignidad?
  • ¿Te sientes mal cuando estás con una persona que hace mas ejercicio que tu, va a lugares exóticos en vacaciones, ya tiene nietos, está felizmente casada después muchos años, duerme muy bien, no le duele nada, sale siempre sonriente en las fotografías de las redes sociales, sigue escalando profesionalmente, etc.?

Si has contestado sí a alguna de las anteriores preguntas, no te preocupes. No eres un ser horrible y envidioso. Eres una persona común y corriente que puede estar amargándose la vida de vez en cuando sin necesidad. El bicho de «en sus marcas listos, fuera», o sea, la tendencia a compararte con los demás, te ha picado. Pero el problema no es que te pique o nos pique. El problema es que la picadura se nos infecte, nos enferme el alma, nos lleve a sentirnos mal con nosotros mismos y sentir resentimiento hacia esa persona con quien nos comparamos, demeritar sus logros, buscarle «la caída» para intentar sentirnos mejor. Las redes han hecho crecer esta tendencia de manera geométrica.

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El tiempo pasa y uno empieza a darse cuenta de quién es, deja de tener sentido convertirse en «algo», demostrar, ser más que alguien. Es cierto que existen muchas personas que jamás logran saciar esa sed de ser, en algún sentido, superiores a la mayoría. Lo siento por ellos y su imposibilidad de sentir algo de felicidad, porque nadie puede sostener ese lugar por mucho tiempo, alguien será más rico, más poderoso, más exitoso, más inteligente, más bello, más estable en sus relaciones, tendrá una familia más unida, se verá más joven, tendrá más estabilidad económica, será más brillante..la lista de comparaciones es infinita.

Es humano comparase, competir. Es humana la envidia y también la admiración. Yo le apuesto a la admiración más que a la envidia. Me alimenta el alma y me hace aspirar a buscar la mejor versión de mí misma.

¿Y tu, a qué le apuestas?

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Por cincuentanezymas

Mujer, amiga, hermana, madre, educadora, loca, cuerda, trabajadora, vaga, deportista,creativa, independiente, librepensadora,audaz, temerosa. Un ser humano común y corriente, enamorada de la vida.

3 comentarios

  1. Muchas gracias Ana María. Gracias a Dios vamos siendo transformados, vamos «madurando». Encontramos otras motivaciones en nuestras vidas, nuestro propósito real, aprendemos a ser más agradecidos, a encontrar paz, esperanza y alegría en la adversidad. Me recuerda: «1 Corintios 9:24 (NVI)
    ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero solo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan.»

    Le gusta a 1 persona

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